domingo, 2 de febrero de 2014

NIRVANA, SATORI, REINO DE LOS CIELOS... RESPIRA.

Tibet: Monte Kailash
¿Que nos hace sufrir? ¿Que anhelamos? ¿Que hemos perdido? ¿Que tenemos que sea realmente “nuestro”? 
Sumedho lo resume magistralmente en un trabajo de reflexión que puede ser inmensamente liberador:
¿Cómo vives tu vida? ¿Resulta terriblemente complicada? ¿Cómo podrías simplificarla? ¿Siempre andas buscando más o creando problemas sobre tu forma de vida? Sé realmente sincero y formúlate estas preguntas. Intenta utilizar la práctica de la meditación para que te ayude a reflexionar.
Parece sencillo, ¿verdad? Pero la arrogancia utiliza el disfraz del ego que nos impide desnudarnos de conceptos y actitudes preconcebidas, para confundirnos y mantenernos en la oscuridad, separados de nuestra verdadera consciencia. 
El miedo a su vez es el "cemento" que nos aferra a comportamientos que nos esclavizan; ya sea en el "samsara", en el "infierno"... que más da. Son meros conceptos para definir una misma realidad polimorfa. 
Vive y sé valiente. "Mata tus miedos" para "resucitar" inmaculado y sin ceguera ilusoria. “Bautízate” simbólicamente en el agua cristalina y mansa del Conocimiento, pues la Verdad “nos hará libres”. Si tienes miedo a perder la fe... es que no la tienes.
Guillermo de Ockham aconsejó: Pluralitas non est ponenda sine necessitate, es decir, que las cosas esenciales no se deben multiplicar sin necesidad: Cuanto menos, mejor
Respira, contempla... ¡SÉ! 
Simplifiquemos la vida, las expectativas, las necesidades. 
Pongamos sencillez en lo que se decimos, claridad en lo que pensamos y Amor Incondicional que una este telar maravilloso en el que nos movemos. 
Recordemos que el Maestro que habita en nosotros no se reconoce a sí mismo, solo es un servidor perpetuo y feliz de la Humanidad. 
Nirvana, satori, iluminación, el Reino de los Cielos... ¡están al alcance de una respiración amorosa, atenta y consciente! 



4 comentarios:

Antonio Chaman dijo...

Simplifiquemos entonces amigo.
un abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias, querido Antonio. Un abrazo fuerte.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

En lo de matar los miedos, tienes toda la razón. Hay que enfrentarlos y no posponerlos. Cualquier miedo superado, nos cambia y nos lleva a un mejor conocimiento de nosotros mismos.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracia, querida Maria Jesús, un placer tu visita a mi blog. Un abrazo.