Ama al prójimo como a ti mismo. Es el mandamiento principal de Cristo. Este mandamiento positivo puede interpretarse en un sentido literal: ama al prójimo como a ti mismo porque esa persona es una manifestación de la conciencia, igual que tú. Amarla como a ti mismo, sencillamente ver la realidad, poner fin a la ilusión de tu identidad aislada. Buda expresa un concepto casi análogo en el Dhamamapada cuando dice: Considera a cada ser como a ti mismo. Palabras de Buda y de Cristo que nos conducen al verdadero camino de la fraternidad, de la compasión y del desprendimiento del ego.
domingo, 28 de diciembre de 2008
sábado, 6 de diciembre de 2008
EL HESICASMO Y LA FILOCALIA: UN MODELO BUDISTA PROPIAMENTE CRISTIANO
Hesicasmo y Filocalia os sonarán muy extraño a la mayor parte de los lectores. Y os preguntaréis que hacen estos términos provinientes del cristianismo ortodoxo en este blog de budismo zen.
Pues os diré que tienen mucha relación. Casi podría decir que encierran en ellos la práctica budista del "aqui y ahora" y de la "compasión" desde una óptica cristiana. Si seguís leyendo veréis que es una valiosa práctica mediativa para aquellos que no practican el budismo o son cristiano-practicantes.
La palabra hesiquía en griego se traduce como estado de tranquilidad, de paz, o de reposo. Quien la posee se encuentra equilibrado, vive en paz y a la vez, calla y guarda silencio. Recuerda a la actitud que Platón afirma corresponde al auténtico filósofo: que se mantiene tranquilo y se ocupa de lo que le pertenece. Y también se ajusta a las palabras del Libro de los Proverbios: el hombre sensato sabe callar ; o al estilo del solitario de quien dice el profeta Baruq: Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.
En el Nuevo Testamento el mismo Cristo dice a sus discípulos: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y yo os daré descanso. Aceptad mi yugo y haceos mis discípulos, ya que soy bueno y humilde de corazón, y encontraréis reposo (hesiquía) para vuestras almas pues mi yugo es suave y mi carga ligera. (Mt.11, 28-29).
La hesiquía es la adoración perpetua en presencia de Dios: Que el recuerdo de Jesús se una a tu respiración y pronto te darás cuenta de la utilidad de la hesiquía. La oración ideal es la que elimina los raciocinios y se convierte en una sola palabra (un fin casi idéntico al "mantra" budista).
La unión del recuerdo de Jesús y la respiración será reemprendida por Hesiquio de Batos que ya la llama Oración de Jesús: Si con sinceridad quieres ahuyentar los pensamientos, vivir en quietud, sin dificultad, y ejercer la vigilancia sobre tu corazón debes adherir la Oración de Jesús a tu respiración y pronto lo conseguirás. La unión de respiración y Oración de Jesús en su fórmula desarrollada: Señor Jesús, Hijo de Dios vivo, ten piedad de mí, pecador, constituirá el fundamento del hesicasmo bizantino y de Monte Athos en el siglo XIV.
«Cuando reces, inspira al mismo tiempo, y que tu pensamiento, dirigiéndose al interior de ti mismo, fije su meditación y su visión en el lugar del corazón de donde brotan las lágrimas. Que tu atención permanezca ahí, en la medida en que puedas. Te será de una gran ayuda. Esta invocación de Jesús libera al espíritu de su cautividad, otorga la paz y ayuda a descubrir la oración permanente del corazón por la gracia del Espíritu vivificante en Jesucristo Nuestro Señor».
La Filocalia (término griego que significa amor a lo bello y bueno) está compuesta por una antología de textos ascéticos y místicos recopilados por Macario de Corinto y Nicodemo el Hagiorita. Fue publicada en Venecia en 1782 y se ha dicho de ella que constituye el breviario del hesicasmo.
A finales del siglo XVIII se compila y traduce al eslavo la Filocalia con lo que la tradición hesicasta llegará primeramente a Rusia, luego a Rumania y desde allí a toda la Europa del Este ortodoxa. Su publicación coincide con el renacimiento de la fe ortodoxa en la Grecia del siglo XVIII y al ser traducida al eslavo por Paissy Velichkovsky y al ruso por Ignacio Brianchaninov, en 1857, marcó la renovación del monaquismo oriental. La Filocalia eslava fue utilizada por el gran santo Serafín de Sarov y constituye el núcleo de los Relatos Sinceros de un peregrino ruso a su padre espiritual, obrita que apareció en Kazan en 1870.
Este pequeño libro, que narra la peregrinación de un campesino por las estepas de Rusia invocando constantemente el Nombre de Cristo y hablando a todos de la Oración de Jesús, es probablemente el libro que ha popularizado más este tipo de plegaria tanto en Oriente como en Occidente. Gracias a esta obra la Oración de Jesús, u Oración de Corazón, saltó los muros de los monasterios para pasar a la piedad popular. Alguien ha dicho que ha hecho más por la comprensión entre los cristianos esta obra que un sinnúmero de reuniones teológicas. Recordemos dos textos selectos:
La plegaria de Jesús, interior y constante, es la invocación continua e ininterrumpida del Nombre de Jesús por medio de los labios, del corazón y de la inteligencia (mente, palabra y cuerpo del Budismo), sintiendo su presencia en todas partes y en todo momento incluso mientras dormimos. Se expresa con estas palabras:
Este pequeño libro, que narra la peregrinación de un campesino por las estepas de Rusia invocando constantemente el Nombre de Cristo y hablando a todos de la Oración de Jesús, es probablemente el libro que ha popularizado más este tipo de plegaria tanto en Oriente como en Occidente. Gracias a esta obra la Oración de Jesús, u Oración de Corazón, saltó los muros de los monasterios para pasar a la piedad popular. Alguien ha dicho que ha hecho más por la comprensión entre los cristianos esta obra que un sinnúmero de reuniones teológicas. Recordemos dos textos selectos:
La plegaria de Jesús, interior y constante, es la invocación continua e ininterrumpida del Nombre de Jesús por medio de los labios, del corazón y de la inteligencia (mente, palabra y cuerpo del Budismo), sintiendo su presencia en todas partes y en todo momento incluso mientras dormimos. Se expresa con estas palabras:
¡Señor Jesucristo, tener piedad de mí!
Aquel que se habitúa a esta invocación siente un gran consuelo y la necesidad de decirla siempre; y al cabo de un cierto tiempo ya no sabe estar sin decirla y ella sola nace en su interior.
Siéntate en el silencio y en la soledad; inclina la cabeza y cierra los ojos; respira más suavemente, mira con tu imaginación al interior de tu corazón, recoge tu inteligencia, es decir, tu pensamiento, de la cabeza al corazón. Di mientras respiras en voz baja o simplemente en espíritu: ¡Señor Jesucristo, ten piedad de mí!. Esfuérzate en apartar todo pensamiento, sé paciente y repite este ejercicio a menudo.
¿No es impresionante el gran número de similitudes con el Budismo? Incluso con el Sutra del Corazón. Por eso esta práctica está abierta a todos en un fin común, uniendo oriente y occidente.
Siéntate en el silencio y en la soledad; inclina la cabeza y cierra los ojos; respira más suavemente, mira con tu imaginación al interior de tu corazón, recoge tu inteligencia, es decir, tu pensamiento, de la cabeza al corazón. Di mientras respiras en voz baja o simplemente en espíritu: ¡Señor Jesucristo, ten piedad de mí!. Esfuérzate en apartar todo pensamiento, sé paciente y repite este ejercicio a menudo.
¿No es impresionante el gran número de similitudes con el Budismo? Incluso con el Sutra del Corazón. Por eso esta práctica está abierta a todos en un fin común, uniendo oriente y occidente.
lunes, 1 de diciembre de 2008
EL EGOÍSMO "ÉTICO"

Mis queridos amigos y seguidores de este cuaderno de bitácora Zen. Os dejo este post que en su minimalismo expresivo encierra dentro de sí la sabiduría de la felicidad. Que os sirva de reflexión y ejemplo diario como lo ha sido para mi. Sé que no es fácil, pero vale la pena.
Una persona buena es un individuo que vive con ética en su corazón. Una persona buena lleva constantemente en su conciencia la consideración a su semejante. En mí opinión tiene que ver con características positivas. Y la gente buena es todo menos tonta. Al contrario, la gente buena es sabia por que, de forma consciente o inconsciente entiende de lo que se trata: de lo que hacemos por nuestros semejantes lo hacemos también por nosotros mismos.
EL ARTE DE LA BONDAD. Hacer el bien es la clave de la felicidad. Autor: Stefan Einhorn.
Una persona buena es un individuo que vive con ética en su corazón. Una persona buena lleva constantemente en su conciencia la consideración a su semejante. En mí opinión tiene que ver con características positivas. Y la gente buena es todo menos tonta. Al contrario, la gente buena es sabia por que, de forma consciente o inconsciente entiende de lo que se trata: de lo que hacemos por nuestros semejantes lo hacemos también por nosotros mismos.
EL ARTE DE LA BONDAD. Hacer el bien es la clave de la felicidad. Autor: Stefan Einhorn.
martes, 18 de noviembre de 2008
BUDISMO Y CRISTIANISMO: TODO ESTÁ PRESENTE

Mi admirado Maestro Budista Thich Nhat Hanh, cuando hablaba de la relación entre Cristo y Buda, dejó escritas estas maravillosas frases que son un bálsamo lleno de coherencia. Si las leéis con atención, en actitud meditativa, os puedo asegurar que os darán un poco de paz y calmarán las agitadas aguas de la mente.
Todo existe ya, sólo hay condiciones:
Todo y todos moramos en el nirvana, en el Reino de Dios. Un campesino que observa sus tierras en invierno ya puede ver la cosecha, porque sabe que todas las condiciones están presentes: tierra, semilla, agua, fertilizante, equipo y demás, excepto una, el tiempo cálido, que será algo que aparezca en cuestión de meses. Así pues, sería inexacto decir que la cosecha no existe. Ya está ahí. Sólo necesita una condición más para manifestarse.
No-apego a las definiciones.
En la tradición budista, la experiencia religiosa es descrita como despertar (bodhi) o sabiduría intuitiva (prajña). No es intelectual, ni está hecha de nociones y conceptos, sino de la clase de comprensión que conlleva más solidez, libertad, gozo y fe. Para que el despertar genuino sea posible, debemos aprender a abandonar nociones y conceptos sobre el nirvana y sobre Dios.
Todo y todos moramos en el nirvana, en el Reino de Dios. Un campesino que observa sus tierras en invierno ya puede ver la cosecha, porque sabe que todas las condiciones están presentes: tierra, semilla, agua, fertilizante, equipo y demás, excepto una, el tiempo cálido, que será algo que aparezca en cuestión de meses. Así pues, sería inexacto decir que la cosecha no existe. Ya está ahí. Sólo necesita una condición más para manifestarse.
No-apego a las definiciones.
En la tradición budista, la experiencia religiosa es descrita como despertar (bodhi) o sabiduría intuitiva (prajña). No es intelectual, ni está hecha de nociones y conceptos, sino de la clase de comprensión que conlleva más solidez, libertad, gozo y fe. Para que el despertar genuino sea posible, debemos aprender a abandonar nociones y conceptos sobre el nirvana y sobre Dios.
Naturaleza interna de Buda: Semilla Divina dentro de cada uno:
Esta semilla de atención vigilante es la presencia de Buda en nosotros, llamada naturaleza búdica (Buddhata), la naturaleza de la iluminación. Los cristianos dicen que Dios mora en el corazón de todos. El espíritu Santo puede ser descrito como una presencia constante en nuestros corazones en forma de una semilla. Cada vez que rezamos o invocamos el nombre del Señor, esta semilla se manifiesta como la energía de Dios. (Atención queridos lectores del blog, esto lo dice...¡un maestro budista! Como podéis ver esto es unir y no separar).
Esta semilla de atención vigilante es la presencia de Buda en nosotros, llamada naturaleza búdica (Buddhata), la naturaleza de la iluminación. Los cristianos dicen que Dios mora en el corazón de todos. El espíritu Santo puede ser descrito como una presencia constante en nuestros corazones en forma de una semilla. Cada vez que rezamos o invocamos el nombre del Señor, esta semilla se manifiesta como la energía de Dios. (Atención queridos lectores del blog, esto lo dice...¡un maestro budista! Como podéis ver esto es unir y no separar).
Puntos comunes de la religión: La conciencia de estar vivo:
El cristianismo es una especie de continuación del judaísmo, al igual que el Islam. Todas las ramas pertenecen al mismo árbol. En el cristianismo, cuando celebramos la eucaristía, compartiendo el pan y el vino como el cuerpo de Dios, lo hacemos en el mismo espíritu de piedad, de atención vigilante, conscientes de que estamos vivos, disfrutando de morar en el momento presente.
El cristianismo es una especie de continuación del judaísmo, al igual que el Islam. Todas las ramas pertenecen al mismo árbol. En el cristianismo, cuando celebramos la eucaristía, compartiendo el pan y el vino como el cuerpo de Dios, lo hacemos en el mismo espíritu de piedad, de atención vigilante, conscientes de que estamos vivos, disfrutando de morar en el momento presente.
Paz y cristianismo: Ser hijo de Dios:
En el sermón de la Montaña, Jesús dijo: «Bienaventurados sean los pacíficos, porque ellos serán llamados los hijos de Dios». A trabajar en pro de la paz se debe tener un corazón en paz. Cuando es así, se es un hijo de Dios. Pero muchos de los que trabajan por la paz no están en paz. Todavía sienten rabia y frustración y su trabajo no es realmente pacífico.
En el sermón de la Montaña, Jesús dijo: «Bienaventurados sean los pacíficos, porque ellos serán llamados los hijos de Dios». A trabajar en pro de la paz se debe tener un corazón en paz. Cuando es así, se es un hijo de Dios. Pero muchos de los que trabajan por la paz no están en paz. Todavía sienten rabia y frustración y su trabajo no es realmente pacífico.
Queridos amigos, el Maestro Nhat Hanh nos ilumina verdaderamente y nos habla al corazón desde nustras creencias religiosas, sin forzarnos a cambiar nuestras creencias, simplemente haciéndonos experimentar la profunda realidad de la experiencia personal, con el máximo respeto y sensibilidad.
Podéis ver también otros post de budismo y medicina natural en:
jueves, 23 de octubre de 2008
BUDISMO Y CRISTIANISMO

Queridos amigos:
Me he quedado siempre con estas sabias y tolerantes palabras del Maestro Budista Thich Nhat Hanh que deberían ser la regla y piedra angular del verdadero acercamiento espiritual y trascendente; meditadlas como yo lo he hecho, pues en su simplicidad radica una profunda verdad que abre el corazón y la mente al respeto, el amor y la compasión:
"El Budismo y el cristianismo no son tan diferentes. Algunos budistas se sorprendieron al escuchar que yo había participado en la eucaristía, y muchos cristianos parecían estar auténticamente horrorizados. Para mí, la vida religiosa es vida. No veo razón alguna para que pasemos toda la vida probando únicamente una clase de fruta. Los seres humanos podemos alimentarnos con los mejores valores de muchas tradiciones". (Buda viviente, Cristo viviente. Autor: Thich Nhat Hanh). Podeis visitar también: www.tantrayana.blogspot.com .
lunes, 6 de octubre de 2008
¿POR QUÉ SER BUENOS? SEGUNDA PARTE
Seguimos, queridos amigos, con las enseñanzas budistas acerca de la necesidad de "ser buenos". El budismo nos enseña que no es solo un precepto moral sino que conlleva intrínsecamente un factor de felicidad social demostrable. Relexionemos todos sobre estos preceptos aplicables a cualquier persona, sea cual sea su ideología o religión.
· Sabiduría y conocimiento
· Dominio de la información y de saber
Sería un error identificar el conocimiento con la sabiduría, la percepción con la intuición o la erudición con el entendimiento. El conocimiento es un bien susceptible de ser adquirido. La era de la informática ha puesto prácticamente al alcance de nuestras manos una infinita cantidad de información, de conocimientos y datos. En la actualidad es posible “acceder” y “procesar” el conocimiento, pero no la sabiduría. Si bien las ciencias amplían nuestro conocimiento, no necesariamente hacen lo mismo con nuestra sabiduría.
· Gratitud por la cotidianiedad
· Exaltación a los presupuestos de la vida
La gratitud nos impele a ser conscientes de la importancia de los demás, de nuestras relaciones, responsabilidades y de todo cuanto dota de belleza y significado a nuestra vida. Descubrir que aquello que damos por supuesto es en realidad un milagro nos hace ser humildes. La gratitud nos ayuda a tomar conciencia de que hay algo superior que nos trasciende, que la vida no es fruto del azar. La actitud de la gratitud nos enseña que ser desagradecido no es moralmente bueno, que dar las gracias nos brinda la posibilidad de vivir en gracia.
La arrogancia o el orgullo injustificado son dos formas de autoengaño. La persona arrogante se engaña a sí misma al creerse más capacitada, poderosa, íntegra, popular o atractiva de lo que realmente es. En efecto, una persona arrogante suele estar convencida de que no tiene defecto alguno y, en consecuencia, achaca sus problemas a los defectos de los demás. Sin embargo, la arrogancia nos impide luchar por ser moralmente mejor. Persuadida de su perfección, la persona arrogante es incapaz de verse a sí misma tal y como es, de admitir sus propias limitaciones, porque está cegada por el orgullo.
· Dominio de la información y de saber
Sería un error identificar el conocimiento con la sabiduría, la percepción con la intuición o la erudición con el entendimiento. El conocimiento es un bien susceptible de ser adquirido. La era de la informática ha puesto prácticamente al alcance de nuestras manos una infinita cantidad de información, de conocimientos y datos. En la actualidad es posible “acceder” y “procesar” el conocimiento, pero no la sabiduría. Si bien las ciencias amplían nuestro conocimiento, no necesariamente hacen lo mismo con nuestra sabiduría.
· Gratitud por la cotidianiedad
· Exaltación a los presupuestos de la vida
La gratitud nos impele a ser conscientes de la importancia de los demás, de nuestras relaciones, responsabilidades y de todo cuanto dota de belleza y significado a nuestra vida. Descubrir que aquello que damos por supuesto es en realidad un milagro nos hace ser humildes. La gratitud nos ayuda a tomar conciencia de que hay algo superior que nos trasciende, que la vida no es fruto del azar. La actitud de la gratitud nos enseña que ser desagradecido no es moralmente bueno, que dar las gracias nos brinda la posibilidad de vivir en gracia.
La arrogancia o el orgullo injustificado son dos formas de autoengaño. La persona arrogante se engaña a sí misma al creerse más capacitada, poderosa, íntegra, popular o atractiva de lo que realmente es. En efecto, una persona arrogante suele estar convencida de que no tiene defecto alguno y, en consecuencia, achaca sus problemas a los defectos de los demás. Sin embargo, la arrogancia nos impide luchar por ser moralmente mejor. Persuadida de su perfección, la persona arrogante es incapaz de verse a sí misma tal y como es, de admitir sus propias limitaciones, porque está cegada por el orgullo.
(Maestro Sherwin L.Byron). Si os interesa el budismo tibetano podéis visitar: www.tantrayana.blogspot.com
jueves, 18 de septiembre de 2008
¿POR QUÉ DEBEMOS "SER BUENOS"?
El divulgador y escritor budista Sherwin L. Byron ha dejado escritas unas sabias recomendaciones sobre el “porqué” de la necesidad de la bondad humana, de “ser buenos” con oposición a ese nihilismo existencial que impera hoy en día. Son unos consejos que todos deberíamos meditar.
Que los disfrutéis como yo lo he hecho.
· Intencionalidad: método para evaluar conductas
· Acción moral e inmoral
[...] Uno de los factores principales en la toma de decisiones de este tipo, y que, en última instancia, determina si nuestras acciones son moralmente correctas o incorrectas es la intencionalidad. Si la intención de la persona es obrar bien, la acción puede considerarse moral. Pero si, por el contrario, la intención es mala, diremos que se trata de una acción inmoral.
· Regla básica universal: ponerse del lado del otro
· Otroísmo como filosofía de la vida
Puesto que tener muchas reglas puede crear confusión, la mayor parte de las tradiciones religiosas han tratado de sintetizarlas en una única regla que determine el comportamiento moral del individuo, una regla básica que pueda aplicarse a toda decisión ética. Esta simple regla es conocida propiamente como la Regla de Oro: “Haz a los demás lo que te gustaría que ellos te hicieran a ti”. Variaciones de esta regla podemos hallarlas en el Nuevo Testamento, en el Talmud, en las enseñanzas de Confucio o Aristóteles, en el Corán y en muchos otros libros sagrados.
Los filósofos llaman a este enfoque “reversibilidad”. En otras palabras, póngase en el lugar de los demás e imagine cómo se sentiría si, en lugar de ser el agente de su acción, la consecuencia directa de ésta recayera en usted.
· Compasión y empatía
· Desarrollo de un verdadero amor
La empatía es la base de las relaciones éticas porque emotiva a la gente a poner en práctica los valores morales a través de sus obras. La empatía abre la puerta que nos hace compartir el dolor y la alegría de los demás; ayuda a establecer y a estrechar la comprensión mutua y las relaciones interpersonales. La empatía es el ingrediente fundamental del más preciado valor del ser humano: el amor.
Que los disfrutéis como yo lo he hecho.
· Intencionalidad: método para evaluar conductas
· Acción moral e inmoral
[...] Uno de los factores principales en la toma de decisiones de este tipo, y que, en última instancia, determina si nuestras acciones son moralmente correctas o incorrectas es la intencionalidad. Si la intención de la persona es obrar bien, la acción puede considerarse moral. Pero si, por el contrario, la intención es mala, diremos que se trata de una acción inmoral.
· Regla básica universal: ponerse del lado del otro
· Otroísmo como filosofía de la vida
Puesto que tener muchas reglas puede crear confusión, la mayor parte de las tradiciones religiosas han tratado de sintetizarlas en una única regla que determine el comportamiento moral del individuo, una regla básica que pueda aplicarse a toda decisión ética. Esta simple regla es conocida propiamente como la Regla de Oro: “Haz a los demás lo que te gustaría que ellos te hicieran a ti”. Variaciones de esta regla podemos hallarlas en el Nuevo Testamento, en el Talmud, en las enseñanzas de Confucio o Aristóteles, en el Corán y en muchos otros libros sagrados.
Los filósofos llaman a este enfoque “reversibilidad”. En otras palabras, póngase en el lugar de los demás e imagine cómo se sentiría si, en lugar de ser el agente de su acción, la consecuencia directa de ésta recayera en usted.
· Compasión y empatía
· Desarrollo de un verdadero amor
La empatía es la base de las relaciones éticas porque emotiva a la gente a poner en práctica los valores morales a través de sus obras. La empatía abre la puerta que nos hace compartir el dolor y la alegría de los demás; ayuda a establecer y a estrechar la comprensión mutua y las relaciones interpersonales. La empatía es el ingrediente fundamental del más preciado valor del ser humano: el amor.
· Ética y conducta moral social
· Importancia de los hábitos y costumbres
Hay personas que consideran que la ética consiste en obedecer las convenciones sociales. La raíz etimológica de la palabra “moralidad” es mores, voz latina que significa “costumbre”. En este sentido, las normas éticas no son más que el conjunto de hábitos y costumbres de una sociedad o grupo social aceptados por convención. Desde esta perspectiva, llevar una conducta ética significa seguir las normas propias de la sociedad en que se vive. Así pues, dado que la garantía de continuidad de una sociedad es la conformidad de sus integrantes con los valores que la identifican, cualquier sociedad privada de normas que gobiernen la conducta moral, se desmoronaría rápidamente.
· Egoísmo y responsabilizar a los otros
· Necesidad de la madurez humana
[...] Vivir éticamente, ser moralmente bueno, implica potenciar activamente nuestra voluntad. De no hacerlo, responsabilizaremos a los demás de nuestros errores, problemas y desgracias –reales o imaginarios–, adoptando una actitud victimista. Hacer de nuestra vida una obra de arte implica madurez moral, lo que requiere ser conscientes y responsables de las decisiones que tomamos.
Seguiremos en otros post con los sabios consejos de Sherwin L. Byron ("¿Por qué ser bueno"?).
Ahora os aconsejos visitar: www.tantrayana.blogspot.com en donde hay un post muy interesante sobre “cómo calmar las emociones negativas”.
· Importancia de los hábitos y costumbres
Hay personas que consideran que la ética consiste en obedecer las convenciones sociales. La raíz etimológica de la palabra “moralidad” es mores, voz latina que significa “costumbre”. En este sentido, las normas éticas no son más que el conjunto de hábitos y costumbres de una sociedad o grupo social aceptados por convención. Desde esta perspectiva, llevar una conducta ética significa seguir las normas propias de la sociedad en que se vive. Así pues, dado que la garantía de continuidad de una sociedad es la conformidad de sus integrantes con los valores que la identifican, cualquier sociedad privada de normas que gobiernen la conducta moral, se desmoronaría rápidamente.
· Egoísmo y responsabilizar a los otros
· Necesidad de la madurez humana
[...] Vivir éticamente, ser moralmente bueno, implica potenciar activamente nuestra voluntad. De no hacerlo, responsabilizaremos a los demás de nuestros errores, problemas y desgracias –reales o imaginarios–, adoptando una actitud victimista. Hacer de nuestra vida una obra de arte implica madurez moral, lo que requiere ser conscientes y responsables de las decisiones que tomamos.
Seguiremos en otros post con los sabios consejos de Sherwin L. Byron ("¿Por qué ser bueno"?).
Ahora os aconsejos visitar: www.tantrayana.blogspot.com en donde hay un post muy interesante sobre “cómo calmar las emociones negativas”.
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