lunes, 17 de agosto de 2009

EL BUDISMO SEGÚN JORGE LUÍS BORGES.


Esa longevidad (la del Budismo) puede explicarse por razones históricas, pero tales razones son fortuitas o, mejor dicho, son discutibles, falibles. Creo que hay dos causas fundamentales. La primera es la tolerancia del budismo. Esa extraña tolerancia no corresponde, como en el caso de otras religiones, a distintas épocas: el budismo siempre fue tolerante.

No ha recurrido nunca al hierro o al fuego, nunca ha pensado que el hierro o el fuego fueran persuasivos. Cuando Asoka, emperador de la India, se hizo budista, no trató de imponer a nadie su nueva religión. Un buen budista puede ser luterano, o metodista, o presbiteriano, o calvinista, o sintoísta, o taoísta, o católico, puede ser prosélito del Islam o de la religión judía, con toda libertad. En cambio, no le está permitido a un cristiano, a un judío, a un musulmán, ser budista.

La tolerancia del budismo no es una debilidad, sino que pertenece a su índole misma. El budismo fue, ante todo, lo que podemos llamar un yoga. ¿Qué es la palabra yoga? Es la misma palabra que usamos cuando decimos yugo y que tiene su origen en el latín yugu. {...}

Un yugo, una disciplina que el hombre se impone. Luego, si comprendemos lo que el Buddha predicó en aquel primer sermón del Parque de las Gacelas de Benares hace dos mil quinientos años, habremos comprendido el budismo. Salvo que no se trata de comprender, se trata de sentido de un modo hondo, de sentido en cuerpo y alma; salvo, también, que el budismo no admite la realidad del cuerpo ni del alma. {...]

Una de las desilusiones capitales es la del yo. El budismo concuerda así con Hume, con Schopenhauer y con nuestro Macedonia Fernández. No hay un sujeto, lo que hay es una serie de estados mentales. Si digo "yo pienso", estoy incurriendo en un error, porque supongo un sujeto constante y luego una obra de ese sujeto, que es el pensamiento. No es así. Habría que decir, apunta Hume, no "yo pienso", sino "se piensa", como se dice "llueve". Al decir llueve, no pensamos que la lluvia ejerce una acción; no, está sucediendo algo. De igual modo, como se dice hace calor, hace frío, llueve, debemos decir: se piensa, se sufre, y evitar el sujeto.

Para mí el budismo no es una pieza de museo: es un camino de salvación. Jorge Luís Borges.

17 comentarios:

QUEOQUINA dijo...

Totalmente de acuerdo con el buen maestro Borges, aún hay mucho que aprender para mí en este camino, pero me anima este tipo de reflexiones, un saludo.

Gizela dijo...

Es hermosa la tolerancia, el respeto y la libertad.
No sabía nada del Budismo y lo poco que me enteras, es fascinante.
Recuerdo haber leído un día a un historiador,explicar los muchos años que el Al Andaluz se mantuvo en España, se basó principalmente en la tolerancia que los árabes de esa época, dispensaron en las tierras conquistadas aquí.No persiguieron a los católicos ni a los judíos, ni siquiera los gravaron con impuestos especiales, por su condición.
Y llegó Isabel La Católica..y expulso hasta a los judíos.
El yugo que imponen las religiones, son una de las razones más importantes, de las propias deserciones que en ellas se presentan..en todas, cada vez con más frecuencia.
Y a cambio de entenderlo y cambiar posturas, los grupos religiosos se radicalizan cada vez más, en su miedo a perder el poder...por que al final...de eso se trata.
Un abrazote Javier.
Gizz

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias por tu opinión Queoquina.
Un saludo cordial.

JAVIER AKERMAN dijo...

Efectivamente querida Gizz, el peligro viene del hombre, de su intransigencia y apego a "sus verdades".
Un abrazo.

FLORECHEVARRIA dijo...

Gracias por compartir su sabiduría!
Mi espiritualidad no pertenece a ninguna religión en particular, pero, sin embargo, siento que los dichos del Budismo calan ondo en mi corazón. Siempre transmiten paz, respeto, amor...
Saludos.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Flor, me alegro de serle de utilidad.
Mis mejores deseos para usted.

FLORECHEVARRIA dijo...

Perdón por el "hondo" sin "h".En Argentina es muy temprano y estoy medio dormida! Ja, Ja!!

JAVIER AKERMAN dijo...

No hay nada que personar, querida Flor. Los dedos van más rápidos a veces que el cerebro. A todos nos pasa a veces.
Un saludo cordial.

Yogo dijo...

wau...

JAVIER AKERMAN dijo...

Hola Yogo. Sí, son palabras muy interesantes del gran Borges.
Un saludo cordial.

Zacarías dijo...

Acabo de hacer un cruigrama basado en El Aleph de Jorge Luis Borges para mis alumnos. Si tienes un momento, dime qué te parece. ¡Gracias! :)

JAVIER AKERMAN dijo...

Estimado Zacarías.
Fantástica idea interactiva. Borges no solo ha sido un escritor sublime sino un maestro iniciático que nos motiva e explorar nuestra propia esencia existencial y humana.
Un abrazo.

Zacarías dijo...

¡Gracias! Estoy de acuerdo. Gracias por visitar.

Catalina Zentner dijo...

Es un camino de salvación, que requiere de la voluntad y el esfuerzo espiritual de quien se decide a emprenderlo.

Abrazos,

JAVIER AKERMAN dijo...

Querida Catalina:
Estoy de acuerdo.
Gracias por tu visita.
Un fuerte abrazo.

María dijo...

Estoy de acuerdo en lo que alega Borges, a mí me ayudan mucho las reflexiones budistas, a pesar de no ser budista, pero me parecen de profunda ayuda, porque la fuerza está en nuestro interior, en nuestra energía espiritual del alma, y estoy de acuerdo con ello.

Saludos.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias María por tu reflexión y por la visita al blog.
Un abrazo.