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miércoles, 8 de enero de 2020

PRÁCTICA TIBETANA POR AUSTRALIA

La práctica tibetana Tong Len es profundamente transformadora, tanto para uno mismo como para los demás. No hace falta "creer" o "profesar" una fe determinada para practicarla; incluso se puede adaptar a la creencia individual de cada persona. La compasión no está delimitada por fronteras, creencias, ciencias, religiones o filosofías. La compasión, la empatía, el amor y la caridad son, en mi opinión, el camino para transformar el sufrimiento y los oscurecimientos humanos. 
¡Infinitas bendiciones para todos! 

sábado, 21 de mayo de 2016

¡FELIZ SAKA DAWA!

Hoy se celebra Saka Dawa, el día más sagrado en el calendario budista. Se celebra la fecha en la que Gautama Buddha alcanzó la iluminación (también en esta luna coinciden las fechas de su nacimiento y muerte) y se extiende por el mes.
Acciones que se recomiendan para esta fecha:
* No comer carne
* Recitar mantras
* Hacer postraciones en lugares sagrados
* Dar dinero a los necesitados
* Hacer peregrinaciones a Lugares Sagrados
* Comprar animales que serán asesinados y liberarlos (pescado por ejemplo)
* Circunvalar al rededor de estupas y otros lugares sagrados
En “Una caverna de tesoros (mDzod-phug)”, descubierto como un texto original de la tradición tibetana bön, de Shenchen Luga (gShen-chen Klu-dga') a principios del siglo XI, las cuatro actitudes inconmensurables para alcanzar la felicidad son:
El gran amor, el deseo de que todos los seres encuentren la felicidad y las causas de la felicidad.
La gran compasión, el deseo de que todos ellos estén libres del sufrimiento y de sus causas.
El gran gozo, el estado mental que se regocija cuando ellos encuentran la felicidad y sus causas.
La gran ecuanimidad, la actitud que extiende esos deseos imparcialmente hacia todos, sin consideración de amigos, enemigos o extraños.

¡Feliz fin de semana e infinitas bendiciones! 

miércoles, 10 de febrero de 2016

101 PERLAS BUDISTAS Y CRISTIANAS PARA ALCANZAR LA FELICIDAD


A la venta a partir del próximo mes de marzo. En librerías o a través de Amazon en Internet. 
Reflexiones personales y consejos basados en las escrituras budistas y el evangelio cristiano. Una guía espiritual por encima de adscripciones religiosas. ¿Que hacer ante la soledad, la muerte, la ira, los apegos, la intolerancia, el ego...? Casi trescientas páginas de reflexiones y un apéndice final con orientaciones y técnicas de meditación budista y cristiana, mantras especiales, cómo orar, etc. 
Escribir este libro para ediciones Cydonia ha sido un viaje autobiográfico, a la vez que una aventura espiritual. Cada "perla" pretende ser una invitación a la reflexión, al crecimiento personal y a la compasión. No contentarán a todo el mundo y algún capítulo podría ser un revulsivo que invite al diálogo desde la discrepancia, pero siempre desde el absoluto respeto a la libertad, a la dignidad humana y a las formas. Os informaré desde este muro cuando ya esté "en la calle". 
Los beneficios económicos de los derechos de autor han sido donados a comedores de beneficencia y a la ayuda humanitaria "in situ" al pueblo sirio, dentro del proyecto editorial "Libro Solidario". 
¡Infinitas bendiciones a todos!

domingo, 2 de marzo de 2014

RAZONES ESPIRITUALES PARA LA "SIN RAZÓN"

“Uganda ya tiene presuntamente la primera víctima tras la aprobación de una ley que condenará a los homosexuales a la pena de cadena perpetua, además conllevará la ejecución de los activistas que intentan luchar por los derechos de la comunidad homosexual que a día de hoy está viviendo la peor vuelta a una homofobia, que se creía haber superado”. http://www.actualyciencia.es/un-homosexual-es-quemado-vivo-en-uganda-tras-la-entrada-en-vigor-de-la-ley-antigay/
Algunos dicen que el hombre era gay, otros dicen que era un ladrón. Algunos medios de comunicación informaron que esta acción se llevó a cabo en Uganda, los demás dicen que en Nigeria. 
A mi me da igual, incluso aunque sea un fotomontaje, un viral o un “hoax”, pues la auténtica verdad es que ambos países tienen importantes apoyos entre la población que creen que los homosexuales deben ser ejecutados y los ladrones deben tener sus extremidades amputadas. 
Pero no hay que mirar a África para asombrarse de la sinrazón. 
En Arizona (EUA/USA) van a aprobar una “ley” que permitirá por motivos de “libertad religiosa” que “policías no ayuden a víctimas gays porque sus creencias religiosas no se lo permiten, o que en bares y locales públicos se pueda negar a servirles por la “libertad religiosa” del camarero o dueño del establecimiento, o que taxistas puedan negarse a llevarles”. 
Y lo más alucinante es que incluso médicos y sanitarios se puedan negar a atenderles, incluso en peligro de muerte, por su “libertad religiosa”.
Este es el camino de la oscuridad y de la autodestrucción. 
¿Dónde están la compasión, el amor, la tolerancia y el perdón que son la quintaesencia del verdadero camino espiritual o del laicismo “espiritualmente lúcido”? ¿Qué diferencia hay entre un gay, un heterosexual, un creyente, un ateo o un simple ser humano confuso y cansado de tanta injusticia? 
¿Cómo pueden arrogarse “autoridad” un imán, un sacerdote, un pastor o un político para ratificar “leyes” aberrantes como las mencionadas? 
¿O incluso un pueblo que apruebe tales abominaciones? 
En Europa podemos rebuscar en el pasado reciente acciones similares. 
¿Admiramos o en todo caso toleramos a los corruptos políticos y empresarios que empobrecen nuestras vidas mientras ellos engordan sus paraísos fiscales? 
¿Y hacemos la “vista gorda” ante quienes deberíamos defender con “razones y acciones” por tanta injusticia, vergüenza y fanatismo que sufren? 
No mires sólo a Uganda, mira a tu vecino, a tu ciudad, a tu comunidad… a tu país. 
Y por encima de los prejuicios ciegos que puedas aún tener defiende al que sufre, al pobre, al humillado, al “diferente” (¿?), al gay, al desahuciado, al engañado, al explotado… a tu hermano. Porque “ese otro” eres “tu mismo”, es un reflejo de tu verdadera esencia entrelazada con la unidad esencial que subyace detrás de las falsas ilusiones. 
Si te deshaces de esos “prejuicios ilusorios” serás un “creador-obrero” que ayude a construir un mundo de luz y respeto. Sólo así podrás definirte como budista, cristiano, musulmán, ateo o como quieras en tu libertad "etiquetarte".

                                                                                                     


lunes, 12 de agosto de 2013

NI TU NI YO SOMOS

(Una historia clásica budista)
El Buda fue el hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano y desarrolló la benevolencia y la compasión. Entre sus primos, se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro y empeñado en desacreditarlo e incluso dispuesto a matarlo. 
Cierto día que el Buda estaba paseando tranquilamente, Devadatta, a su paso, le arrojó una pesada roca desde la cima de una colina, con la intención de acabar con su vida. Sin embargo, la roca sólo cayó al lado del Buda y Devadatta no pudo conseguir su objetivo. El Buda se dio cuenta de los sucedido y permaneció impasible, sin perder la sonrisa de los labios. Días después, el Buda se cruzó con su primo y lo saludó afectuosamente. Muy sorprendido, Devadatta preguntó: 
-¿No estás enfadado, señor?
-No, claro que no - respondió el Despierto. 
Sin salir de su asombro Devadatta inquirió:
-¿Por qué? 
Y el Buda dijo:
-Porque ni tú eres ya el que arrojó la roca, ni yo soy ya el que estaba allí cuando fue arrojada.
El Maestro sentenció: "Para el que sabe ver, todo es transitorio; para el que sabe amar, todo es perdonable".
REFLEXIÓN PERSONAL: 
El amigo de ayer no es hoy tu amigo; tu enemigo de antaño hoy es tu amigo. Te casas enamorado y te divorcias "endemoniado". Tu socio de hogaño puede ser tu feroz rival mañana. 
Todo cambia, ¿verdad? Es fácil leer un sutra budista o un texto evangélico cristiano y creerse poseedor de la compasión y del amor infinito. ¿No es cierto? Pero cuando tu amigo se rebela contra ti, tu hermano se aleja de tu lado o tu colega busca otros caminos ninguneándote, ¿que sientes? ¿Resentimiento? ¿Menosprecio? ¿Ira? 
La clave es sentir solo amor; un amor que libera (a uno del "atado fraternal" y al otro "del ego mendicante de reconocimiento"). 
Amor que no juzga, que comprende cualquier acción por encima de sus deseos y emociones, que sabe sin fisuras que no hay "otro", ni "lamas", "maestros", "discípulos", "linajes", "hermanos" o "religiones". Sólo visión penetrante, compasiva (pero no porque yo "vea" más allá de ti, pues eso me posicionaría en un "podium egoico recursivo y samsárico"). Debemos amar, bendecir, agradecer y saludar a todos aquellos que no nos aman, ni bendicen, ni agradecen ni nos saludan. De lo contrario seremos egos inconmensurables y densos, cuando en realidad deberíamos trabajar para no "ser". Es decir, abiertos, maleables, incondicionales, sin egos y puros amor en acción; es decir, benevolentes y alegres... DESPIERTOS.

domingo, 28 de julio de 2013

COMPASIÓN BUDISTA Y AGAPÉ CRISTIANO.

Tanto en el budismo como en el cristianismo el propósito final de la vida se dirige a la felicidad eterna del hombre después de la muerte (en el Budismo, esto significa liberarse del samsara; en el Cristianismo, esto significa retornar al Paraíso Celestial o el "Reino de Dios"). 
Las normas de vida del Budismo y del Cristianismo nos llevan ambas a conductas éticas, a una filosofía existencial que puede ser compartida por todos, muy por encima de complicadas teorías o dogmas.
Budistas y cristianos animan al hombre a hacer el bien en esta vida y le orientan a desarrollar una práctica moral, una “higiene de vida” que venga marcada por la bondad, y además proporciona el fundamento filosófico-práctico para conseguirlo. 
Un cristiano puede seguir la filosofía budista sin entrar en contradicción con su fe, pues el budismo puede enseñarle técnicas muy valiosas que pueden ser integradas en la vida de cualquier cristiano, por ejemplo la “Meditación Metta Bavana” o meditación para desarrollar bondad y tolerancia. Y todo esto sin renunciar a las creencias y raíces cristianas. 
Como bien expresó el lama Anagarika Govinda: "Así, podríamos decir que el Dharma –como experiencia y forma de realización práctica—es una religión; como la elaboración intelectual de esta experiencia, una filosofía, y como el resultado de la auto-observación y el análisis sistemático, una psicología. Todo el que recorra este sendero adquiere normas de conducta que no están dictadas desde fuera, sino que son el resultado de un proceso interior de la maduración que –contemplándolo desde fuera—podemos llamar moralidad. Desde la perspectiva budista, la moralidad no es la causa sino el efecto de la actitud mental". 
Como podemos ver, tanto en cristianos o budistas es esa "coherencuia interior" la que surge cuando se da la armonía entre esa actitud y nuestros actos. 
Las dos doctrinas comparten valiosísimas enseñanzas, como la meditación contemplativa, la oración y el “presentismo” (vivir centrados en el presente, como se hace en la “Oración del Corazón” cristiana, por ejemplo). 
San Jerónimo (siglo IV) menciona incluso el nacimiento de Buda y dejó escrito «que nació en el seno de una virgen». Escritores cristianos de los siglos III y IV como Hipólito y Epifanio dejaron constancia escrita de “un escitiano que visitó la India alrededor del 50 d. C., trayendo de allí la doctrina de los dos principios". Según estos autores, "Terebinthus se presentaba a sí mismo ante el pueblo como Buda («él se llamaba a sí mismo Buda») y así dejó constancia de ello el obispo griego y doctor de la Iglesia Cirilo de Jerusalén. Terebinthus fue a Palestina y Judea donde conoció a los apóstoles y por último se trasladó a Babilonia, donde transmitió sus enseñanzas a Mani", creando lo que sería un budismo sincrético persa, el maniqueísmo. 
Uno de los grandes padres y santos de la Iglesia Occidental, Agustín de Hipona, fue en un principio maniqueísta. En el siglo II, el cristiano Clemente de Alejandría reconoció y así dejó por escrito la influencia de los budistas bactrianos (los llamados Sramanas) en el pensamiento griego. Interesantes hechos históricos no lo suficientemente divulgados, ¿verdad? El cristianismo "bebió" también en las fuentes de algunas de las enseñanzas budistas, y justo es reconocerlo. 
Ante todo ello creo que es necesario reflexionar acerca de la importancia de conocer la mística de ambas doctrinas, ya sea uno practicante budista o cristiano. El maestro budista Ducor aconseja a las Iglesias cristianas "hacer conocer el tesoro espiritual del cristianismo para que sea este el mensaje que llegue a las personas. El cristianismo – prosigue - tiene en esto un gran tesoro. Pienso en los Padres de la Iglesia y en sus estupendos textos. Pienso en la oración y en la herencia monástica". ¡Cuánta razón encierra sus palabras! Debemos bucear sin miedo en ambas aguas y beber de sus fuentes limpias y claras, sin temor y libres de prejuicios. 
Concluiré esta entrada con unas citas que fueron el colofón del Congreso de Roma Budista-Cristiano, celebrado el 8 de mayo de 2008. Miembros de la asociación budista Rissho Kosei-kai, así como otros expertos cristianos y budistas de varios países han profundizado en el concepto de compasión budista y amor cristiano, dejando escritas estas bellas sentencias: 

“En cristianismo, el punto fuerte es el amor, el ágape. En el budismo tenemos la bondad y la compasión, a través de las cuales mejoramos la sociedad para el beneficio de otros”.

“Es la tercera vez que nos encontramos y ha tenido un significado especial, como budistas y cristianos hemos profundizado lo que significa la compasión budista y el amor cristiano. Creo que en la práctica de este amor y comprensión podemos encontrar profundidad”.

“Hemos intercambiado la experiencia religiosa personal de nuestra propia fe”.

“La unión de budistas y cristianos en aras de un mundo más pacífico, es una verdadera bendición. A pesar de todas las diferencias, las aparentes diferencias, de cultura y tradición". 

Por eso deseo que budistas y cristianos oremos juntos por la paz en el mundo; especialmente en estos días por las víctimas y familiares del accidente ferroviario del pasado 24 de julio en Santiago de Compostela. Y no debemos olvidar incluir en las oraciones al maquinista Sr. Garzón, lapidado por los medios de comunicación y por muchos sectores de la sociedad, que casi piden su linchamiento público. ¿Quienes somos nosotros para juzgar a nadie? 
Dejemos que la justicia realice su trabajo y que nuestro corazón esté siempre al lado de los que sufren, aunque hayan cometido errores de consecuencias inimaginables.

martes, 9 de abril de 2013

EJERCICIO DE BENEVOLENCIA


Vemos a un mendigo y dejamos caer unas monedas en sus manos sin fijarnos en su mirada. Nos cruzamos con un indigente y procuramos mirar al frente, intentando esquivar disimuladamente a ese hombre o mujer que ha atravesado hace tiempo los límites de la desesperación. 
Que no decir del manco, cojo, tuerto, tartamudo, parapléjico, obeso, anoréxica... 
Dice la psicoanalista Mariela Michelena: "Huimos del dolor como si fuera contagioso". Si fuese del dolor de uno mismo, podría comprenderse; pero huir del dolor ajeno es algo sobre lo que debemos meditar profundamente. 
El cristianismo reconoce que la verdadera compasión es la que nos convierte en "creadores": "Sed perfectos como mi Padre es perfecto". Es creador quien introduce su existencia en lo creado con ausencia del ego. Hemos sido creados "escandalosamente libres", como diría X. Pikaza. Somos libres para reconocer nuestro dolor pero también el dolor ajeno; lo que conmueve y lo que desagrada, aunque vayan juntos en el camino de la evolución personal. 
La compasión es "expansiva" y la huida "constrictiva", a pesar de la ilusoria sensación contradictoria. 
Cristo gime con los hombres ("se estremece en Espíritu"), esperando la hermandad humana universal (Rom 8, 19 s). 
El dolor compartido es la esperanza de un cambio radical en el curso doloroso de la historia humana. 
En esto el Budismo nos enseña, no sólo un camino de oración y "mantras", sino un método científico de "sensibilización" y empatía. En definitiva, de una solidaridad construida a través de la "deconstrucción" (usando un término filosófico) de las falsas visiones e identidades egoicas. 
UN EJERCICIO DE BENEVOLENCIA INSPIRADORA
No basta una actitud compasiva. Es necesaria una acción "redentora", activa y transformadora; o como se dice en budismo: "Dana". 
Por eso budistas, cristianos o simplemente "humanidad sintiente" debemos hacer el bien a quien lo necesita. El budismo y el cristianismo deberían ser un evangelio de amor. ¡Dejamos a un lado los pretextos! 
¿Y si nos atrevemos a probar un "juego compasivo"? 
Es muy sencillo. Se trata simplemente de que busques un día determinado y desde la mañana hasta la noche "vivas con limitaciones autoimpuestas". Sí, has leído bien: "limitaciones autoimpuestas". 
Por supuesto, este ejercicio no se dirige a quien sufre limitaciones "involuntarias" o "innatas". Es para los que protestan porque en el edificio se instaló una plataforma para discapacitados o a los que les molesta el intérprete de signos en que aparece en la parte inferior o superior de la pantalla televisiva, para que los sordomudos puedan "oir" con la vista. Vamos, que muchos "clarividentes" y "clariaudientes" no "oyen" si "ven" si hay alguien gesticulando en las pantallas. ¿No es un absurdo? ¡Eso sí que es ceguera! 
PROPONGO LO SIGUIENTE: 
- No uses la mano derecha (si eres diestro) durante todo el día. Olvida tu brazo derecho (o izquierdo si eres zurdo) hasta la noche. "No está ahí". Trata de hacer tu vida normal sin ayuda de nadie. 
- Y si eres más atrevido, venda tus ojos y trata de seguir tu ritmo habitual. ¡Ah! ¿Echas de menos a los demás¿ ¿Una ayuda mínima? Pues sería un buen comienzo. 
- En ambos casos trata de vestirte, comer, abrir puertas, coger el autobús, limpiarte el culo o cepillarte los dientes sin una mano, o sin visión. 
- Si no te atreves durante una jornada a llevar esta práctica a tu vida cotidiana, por lo menos, imagínala. Sí, IMAGÍNATE a ti mismo en esas circunstancias. 
Quizás mañana, si practicamos este ejercicio aunque sea de forma mental, al cruzarnos con quien tiene limitaciones "forzadas", habremos cambiado actitudes encorsetadas y egoístas. ¡Y so es mucho! 
"Bienaventurado el que sabe que compartir un dolor es dividirlo y compartir una alegría es multiplicarla." (Facundo Cabral).

martes, 8 de febrero de 2011

MEDITACIÓN "METTA" O COMPASIVA: UN EJERCICIO SENCILLO PARA TODOS.

Carlos Bardón, del Centro Budista Maitreya de Asturias, hace poco estuvo en Vigo dando un seminario a través de la Asociación Galicia – Tíbet. Mis alumnos de Yoga tibetano y meditación tuvieron la oportunidad de escucharlo en nuestro centro, donde acudió amablemente para dar una clase magistral, como es habitual en él. Carlos dijo que la verdadera meditación se fundamenta en ir desarrollando interiormente la compasión, reflexionando sobre las causas del sufrimiento (como la impermanencia, por ejemplo), para eliminar la ignorancia y expandir la consciencia búdica, que es nuestra propia naturaleza original. Esta meditación “metta” o generadora de compasión es un buen paso para quien se inicia:

1) Medita teniendo claro el pensamiento y el deseo del por qué y para qué realizas esta práctica. Todos los ejercicios son positivos si ponemos en ellos nuestra motivación y constancia.

2) Imagina que de cada poro de tu cuerpo sale un rayo de luz blanca, que se expande formando como una nube de luz clara y brillante que te rodea.

Repite mentalmente:

Rechazo de mi todo odio, envidia, ira o apego (reflexiona sobre ello un instante y después prosigue): Solamente acepto el Bien y el Amor para que me ayuden a liberar del sufrimiento a todos los seres sintientes. (Reflexiona también sobre esto y todas las implicaciones que conlleva).

Este ejercicio se puede realizar en cualquier momento y lugar. Sé constante, pues la meditación requiere de un aprendizaje y una disciplina.

(Foto: Carlos Bardón en el Centro de Técnicas Cuerpo Mente de Vigo).